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Mejorar los patrones del sueño

Schlafstoerungen

Con la terapia vascular física BEMER, una estructura de señal multidimensional
estimula de manera eficaz la microcirculación limitada o deteriorada, ayudando así
a uno de los mecanismos de regulación corporales más importantes para la prevención
y los procesos de curación, recuperación y regeneración. Por medio del tratamiento
se potencia el funcionamiento de los vasos sanguíneos, de manera que puedan actuar
rápidamente ante amenazas externas para la salud. Sobre esta base, el sistema inmunitario
podrá estar en disposición de proteger mejor y de manera más efectiva al cuerpo en
caso de infecciones o contra factores ambientales perjudiciales.
La calidad de vida relacionada con la salud puede determinarse hoy en día por medio
de instrumentos de medida validados y disponibles a nivel internacional. Uno de estos
instrumentos de medida, el SF-36, se compone de 36 preguntas y ocho dominios
evaluados con una escala. Estos ocho dominios son la vitalidad, el rendimiento físico,
el dolor físico, la percepción general de la salud, funcionamiento físico, funcionamiento
emocional, funcionamiento social y bienestar físico.
Existe también una versión más corta con solo doce preguntas, el llamado SF-12.
Este cuestionario se ha utilizado en numerosas encuestas a gran escala a
clientes sobre la terapia vascular física BEMER. Además, ha podido demostrarse
que, a través del uso de la terapia BEMER puede conseguirse una mejora significativa
de los valores del sueño. Para este estudio se ha utilizado la escala de Jenkins.
El análisis de los estudios mostró que la calidad de vida mejoraba significativamente
en más de un 60 % de los usuarios (p < 0,001), y eso tan solo tras seis semanas de
uso de la terapia BEMER.
Además, dos tercios de los usuarios informaron sobre una mejora de sus patrones
del sueño.

Acción de la terapia vascular física BEMER en caso de trastornos del sueño

Los procesos de regeneración y regulación corporales potenciados por medio de
la nueva tecnología BEMER son de gran importancia durante la fase del sueño,
especialmente en pacientes de rehabilitación y personas mayores o propensas a las
infecciones. La terapia vascular física BEMER lleva a un aumento generalizado de
la efectividad del tratamiento, a una reducción de la propensión a padecer infecciones,
a una mayor estimulación de los procesos regenerativos y a una mayor desadificación
del cuerpo. Los trastornos del sueño, el envejecimiento natural, unos hábitos de vida
poco saludables, demasiado estrés y una dieta desequilibrada ralentizan los movimientos
de bombeo de los vasos sanguíneos más pequeños. La terapia vascular física BEMER
contrarresta este proceso dentro de unos límites naturales. A través de señales de estimulación
transmitidas electromagnéticamente se estimula el movimiento de bombeo de los vasos
sanguíneos más pequeños, mejorando así el flujo sanguíneo.

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Acerca de los trastornos del sueño

Trastornos del sueño

Se trata de algo fundamental. En Alemania, son millones de personas las que no consiguen dormir. Dan vueltas en la cama durante horas y, cuando al fin consiguen dormirse, se despiertan al poco tiempo. La falta constante de sueño no solo afecta al bienestar general, sino que también afecta a la salud. Las personas con preocupaciones y estrés a menudo también sufren trastornos del sueño: Por las noches, en la cama es cuando más se reflexiona. Después de mucho tiempo, uno consigue dormirse para volver a despertarse temprano por la mañana, horas antes de que suene el despertador. Algunas fases son de sobra conocidas: la relación no marcha bien, el trabajo no para de crecer, preocupaciones económicas. Las causas son muy diversas y las consecuencias son siempre las mismas: un sueño intranquilo y escaso. Normalmente, estas fases desaparecen en un plazo máximo de cuatro semanas. Pero, a veces, los trastornos del sueño se convierten en un problema en sí. Entonces, ya no se reflexiona sobre los problemas, sino sobre el propio sueño, y el círculo vicioso se pone en marcha: los problemas del sueño evitan el descanso por la noche. Si se duerme mal, durante el día se está agotado y es imposible concentrarse.

En los países occidentales, hasta el 20 % de la población padece trastornos del sueño

Los especialistas afirman que los trastornos del sueño pueden atribuirse a un comportamiento incorrecto y a un manejo inadecuado del estrés. Los malos hábitos y el estrés permanente hacen que cuerpo y mente literalmente se olviden de lo que es dormir. Las personas mayores y las mujeres padecen trastornos crónicos del sueño con mayor frecuencia que las personas jóvenes y los hombres. A partir de los 40, el sueño se vuelve más ligero. Por este motivo, las personas mayores se quejan con más frecuencia de este problema. En el caso de las mujeres, las fluctuaciones de los niveles hormonales tienen un efecto negativo sobre el sueño. Casi nadie cierra los ojos y se queda dormido en el acto. Estar tumbado despierto durante media hora antes de dormirse no es inusual. El sueño ligero también es normal. Durante la noche, las fases de sueño profundo se alternan con otras en las que el sueño es más ligero. Cuando las personas con un sueño sensible entran en esas fases, a menudo tienen la sensación de estar despiertos, aunque en realidad estén dormidos.

Trastornos del sueño: noches en vela y días desesperantes

Los especialistas hablan de trastornos del sueño cuando se dan dos factores: a lo largo de un mes, debe haberse dormido mal al menos tres veces por semana. Durante el día, las personas no rinden y sufren por la falta de sueño. Por las mañanas se sienten destruidos y agotados. Por este motivo, las personas que sufren trastornos del sueño a menudo muestran irritabilidad y no pueden concentrarse bien. En algunos casos, tienen miedo de que llegue el momento de irse a dormir.

Diagnóstico: Trastorno del sueño

En una visita al médico, en primer lugar se determinan las causas físicas o mentales de los trastornos del sueño. Existen una serie de enfermedades que pueden afectar al sueño. Pero también los problemas mentales afectan, como es el caso de la ansiedad y la depresión. En consulta, se pregunta a los pacientes por la duración del trastorno y por los posibles eventos que hayan podido desencadenar el trastorno del sueño. ¿Se despierta a menudo? ¿Padece dolores? ¿Le tiemblan las piernas? Éstas y otras preguntas ofrecen al médico una idea más clara de la situación. Bajo ciertas circunstancias, con ayuda de un diario del sueño puede determinarse cuáles son los hechos que nos quitan el sueño por la noche.

Acudir a un laboratorio del sueño en caso de trastorno del sueño

En un laboratorio del sueño se mide qué hace el cuerpo durante la noche, durante cuánto tiempo se duerme, cuán profundo es el sueño, con qué frecuencia uno se despierta durante la noche y si la respiración es regular. También puede determinarse si detrás del mal sueño hay una causa física, por ejemplo, una apnea del sueño.

Trastornos del sueño primarios y secundarios

En los trastornos del sueño primarios, desde un punto de vista médico no se asignan enfermedades físicas u orgánicas como causa. Los trastornos del sueño secundarios son en mayor parte resultado de una enfermedad previa confirmada y se diagnostican como tal. Se cree que en los trastornos del sueño primarios influye un problema neurológico del ritmo sueño-vigilia. Las personas afectadas a menudo se quejan de estos problemas desde la infancia y muchas veces se mantienen durante muchos años. Este trastorno del sueño viene acompañado de tensión física por parte de la persona afectada. El resultado es a menudo una reducción del rendimiento en estado de vigilia. El trastorno del sueño secundario tiene un origen comprobable desde el punto de vista médico. Uno de estos orígenes pueden ser enfermedades neurológicas, por ejemplo, la enfermedad de Parkinson, la demencia, la esclerosis múltiple, las lesiones cerebrales traumáticas, la epilepsia o los tumores cerebrales. Pero también los dolores crónicos o los trabajos por turnos pueden llevar a trastornos del sueño.

Tratamiento de los trastornos del sueño

Contra los trastornos del sueño existen muchas recetas, pero son muy pocas las que llevan a buenos resultados. El programa de sueño BEMER puede mejorar los patrones de sueño, ayudando así al cuerpo en importantes procesos de autocuración y regeneración. En estudios recientes se ha determinado que durante la noche tiene lugar una redistribución de la sangre en el organismo. De este modo se contribuye a los procedimientos inmunológicos durante la fase de sueño nocturna, algo fundamental para un organismo sano.