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Cómo ayuda la terapia vascular física en los dolores de espalda

Rueckenschmerzen

La terapia vascular física BEMER, con un proceso científicamente probado, se
encarga de aplicar las señales de estimulación en las arteriolas precapilares y en las
vénulas postcapilares. Estas señales deben actuar de manera que arteriolas y
vénulas puedan volver a moverse mejor y más rápido, aumentando así la
vasomoción. Así, los medicamentos administrados para el dolor de espalda
pueden llegar mejor a su destino, ya que los capilares vuelven a irrigarse de
acuerdo a las necesidades y mejor. Sin embargo, esta no es la única
ventaja. Además, esta circulación mejorada de los vasos capilares hace que
el abastecimiento de las células vuelva a funcionar mejor y que los desechos
puedan eliminarse correctamente. Las señales para la estimulación de arteriolas
precapilares y vénulas postcapilares se aplican al cuerpo por medio de
campos electromagnéticos.

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Acerca del dolor de espalda

Tratamiento del dolor de espalda con la terapia vascular física BEMER

Los dolores de espalda son, desde hace mucho tiempo, una de las dolencias más extendidas en Alemania. Para aquellos que solo lo padecen ocasionalmente y por poco tiempo, esto no supone un problema. Sin embargo, son muchos los que padecen de dolores de espalda crónicos. Las causas con muchas, comenzando por una sobrecarga unilateral, malas posturas o falta de ejercicio. Solo la falta de ejercicio puede ser un verdadero problema, ya que fomenta el deterioro muscular. Esto no solo tiene efectos en la salud de la espalda, sino que también los tiene en la circulación. Y los problemas de circulación (por ejemplo, en la musculatura) pueden ser también causa de dolor de espalda.

Por qué es tan importante la circulación

La circulación sanguínea es tan importante porque, por un lado, la sangre suministra sustancias importantes a las células del cuerpo y, por otro lado, elimina sus productos del metabolismo. La circulación de la sangre desde el corazón a través de las grandes arterias funciona lo suficientemente bien, ya que la presión es elevada. Sin embargo, las arterias se ramifican y ramifican, siendo cada vez más finas y delgadas, de forma que la presión disminuye. Para poder llevar ahora la sangre hasta las células, las células musculares de los vasos sanguíneos deben contraerse, de manera que la sangre pueda seguir fluyendo. Solo entonces podrá llegar hasta las células, abastecerlas y eliminar los desechos. Este proceso es también importante cuando se utilizan fármacos contra el dolor de espalda. Solo podrán actuar correctamente si la sustancia activa llega hasta las células. Para que todo funcione sin problemas, los vasos revestidos por las capas musculares deberán contraerse con una frecuencia suficiente. Sin embargo, estos movimientos, denominados en la jerga especializada como vasomoción, se reducen con la edad, descendiendo incluso más por causa de una musculatura atrofiada. En este caso, las células ya no se abastecen correctamente y, por ejemplo, la sustancia activa de los medicamentos contra el dolor de espalda ya no llega a las mismas.

La terapia vascular física BEMER puede suponer una ayuda

En este caso puede utilizarse la terapia vascular física BEMER. Esta terapia trabaja con señales de estimulación que se aplican al cuerpo a través de campos electromagnéticos. Estimulan la vasomoción, de manera que el movimiento de los vasos sanguíneos vuelva a aumentar y las células del cuerpo puedan abastecerse mejor. De este modo, aumenta también el bienestar general, por un lado, porque los productos del metabolismo vuelven a eliminarse y porque los nutrientes pueden transportarse hasta las células. Por otro lado, los fármacos contra el dolor de espalda llegan mejor a su lugar de destino.

El dolor de espalda: Una enfermedad común

Desde hace mucho tiempo, el dolor de espalda se ha convertido en una enfermedad común. Una mujer de cada cinco y un hombre de cada seis padecen de dolor de espalda crónico que puede mantenerse más de doce semanas. Las causas son igual de diversas que los tipos de problemas de espalda que pueden ocurrir.

Tipos de dolor de espalda

Los dolores de espalda se diferencian en función de su duración y del tipo de dolor. Los dolores agudos de espalda desaparecen después de días o semanas, los dolores subagudos duran más de seis semanas y los dolores crónicos más de doce semanas. Entre los tipos de dolor se cuenta el dolor radicular, el cual se debe a una irritación de las raíces nerviosas. A menudo, la causa de esta irritación es un estrechamiento de la raíz nerviosa, por ejemplo, después de una hernia discal. Además, existe el dolor pseudoradicular. Se trata de un dolor similar al anterior. Sin embargo, el dolor de espalda no afecta a la zona de distribución de un nervio. Otras formas de dolor de espalda son las lumbalgias (ocurren de repente), los dolores de riñones con una irradiación del dolor hacia las piernas y el dolor de piernas puro.

Causas del dolor de espalda

Las causas del dolor de espalda son muy diversas. Pueden ser de naturaleza orgánica o física u originarse por malas posturas y cargas que conllevan una tensión muscular en la zona de la espalda. Estas tensiones provocan molestias en la espalda y son consideradas su causa más común. Otras causas del dolor de espalda son el sobrepeso y el sedentarismo, una musculatura débil en espalda y/o abdomen, desgaste en las articulaciones o en la columna vertebral, hernias discales y nervios pinzados, corrientes de aire y pérdida ósea o problemas circulatorios en la médula espinal, solo por nombrar algunos. Además, los problemas de espalda pueden verse acrecentados por otras enfermedades como la inflamación del páncreas o los cálculos renales. Con frecuencia, las malas posturas son también las responsables de los dolores de espalda. Se originan por cargas unilaterales o incorrectas que producen dolor. Cambiando la postura, estos dolores se reducen. Sin embargo, si la nueva postura se mantiene de forma permanente, se generan malas posturas. En este caso, determinados músculos estarán siempre bajo tensión, lo cual puede causar dolores de espalda a largo plazo.

¿Cómo se manifiestan los dolores de espalda?

Casi dos tercios de los dolores de espalda afectan a la parte baja de la misma. También pueden producirse en la zona media y superior de la espalda, así como en la zona de las cervicales. A menudo, los problemas de espalda vienen acompañados por dolores musculares o irradiaciones hacia las piernas. Los dolores de espalda también pueden provocar una movilidad limitada. Tanto las tensiones musculares y la rigidez de las articulaciones por las mañanas, así como la fatiga general, pueden ser precursores del dolor de espalda, incluso aunque no se reconozcan como tal. Además, los dolores de espalda pueden venir acompañados por fenómenos concomitantes. Es el caso, por ejemplo, de una sensación generalizada de debilidad, entumecimiento en brazos y piernas, o incluso parálisis de estas zonas.

¿Cómo prevenir el dolor de espalda?

Para evitar el dolor de espalda debe entrenarse la propia movilidad. Moverse con regularidad fomenta un mejor metabolismo en los discos intervertebrales y puede ejercitar los músculos en general. Los tipos de deporte recomendados son todos aquellos que fomentan la resistencia y, al mismo tiempo, descargan la espalda, por ejemplo, la natación, caminar o montar en bicicleta. Además, los movimientos típicos del día a día deberán realizarse de un modo especial. Al agacharse, la carga principal deberá depositarse sobre las piernas, colocándose de cuclillas con la espalda recta. Lo mismo se aplica para elevar cargas. Para ello, las piernas deberán separarse a la distancia de las caderas y la carga a elevar se levanta cerca del cuerpo. El resto de movimientos de elevación carga sobre todo los discos intervertebrales en la zona inferior de la columna vertebral y, por lo tanto, provocan dolores de espalda a largo plazo. Las cargas unilaterales deberán evitarse siempre. Así, por ejemplo, la compra puede separarse en dos bolsas. Esto se traduce en una postura recta. Las personas que trabajan sentadas en una oficina, a menudo se sientan también cargando solo uno de los lados del cuerpo, lo cual puede provocar dolores de espalda. En este caso, sentarse correctamente y levantarse y caminar con frecuencia puede ayudar. Los escritorios que puedan utilizarse sentado o de pie son muy recomendables. Por último, es importante evitar el sobrepeso, ya que también puede causar dolores de espalda. Supone una carga importante para la espalda y puede desencadenar problemas de espalda. Además, un sobrepeso excesivo a menudo reduce la circulación, por lo que las sustancias activas de los fármacos llegan a duras penas a su destino y, por otra parte, los mecanismos propios del cuerpo para el abastecimiento y eliminación de desechos de las células se ve afectado.

¿Cómo se tratan clásicamente los dolores de espalda?

Las terapias clásicas contra el dolor de cabeza constan de una combinación de tratamiento farmacológico, un tratamiento de estimulación con calor, deporte y ejercicio, masajes y acupuntura, así como terapias conductuales, técnicas de relajación y, en el peor de los casos, una intervención quirúrgica. Sin embargo, los medicamentos a menudo no actúan correctamente. La causa más simple es que no llegan a la zona del cuerpo en la que deben actuar. Esto está causado por problemas circulatorios en el cuerpo.

¿Cómo funciona la circulación en el cuerpo humano?

En el cuerpo humano existen entre 80 y 100 billones de células que deben abastecerse. La sangre, la cual circula ininterrumpidamente a través del cuerpo, es la responsable de dicho abastecimiento. Esta circulación sanguínea debe dividirse en macrocirculación, microcirculación y vasomoción. La macrocirculación se produce especialmente desde el corazón hacia las grandes arterias. En primer lugar, la sangre se bombea a través de las grandes arterias. Sin embargo, estas arterias se ramifican, haciéndose cada vez más pequeñas y delgadas. En algún momento, estás ramificaciones son más delgadas que un cabello humano y desembocan en los capilares. La circulación sanguínea en la zona de estos capilares es lo que se denomina microcirculación. En esta zona se produce el intercambio real de sustancias. Es decir, se suministran nutrientes a las células del cuerpo y se eliminan sus desechos. A causa de este intercambio, la microcirculación se considera una parte fundamental del sistema de abastecimiento del cuerpo humano. Sin embargo, hasta alcanzar la microcirculación, la presión con la que la sangre se bombea a través del cuerpo desciende. Solo puede seguir moviéndose por la contracción de las células musculares de los vasos sanguíneos. Estas células pueden contraer los vasos alrededor de los capilares, de manera que la sangre siga fluyendo. Esta contracción o tensado de las capas musculares, que se lleva a cabo rítmicamente en combinación con una relajación, es lo que en medicina se denomina vasomoción, es decir, movimiento de los vasos sanguíneos. Para que la sangre pueda llegar correctamente a la zona correspondiente, la vasomoción debe realizarse con frecuencia suficiente. En una persona joven y sana, lo normal son entre tres y cinco contracciones musculares por minuto. En general, la frecuencia del movimiento de los vasos sanguíneos se reduce, por ejemplo, con la edad. Si la frecuencia es muy baja, las células no pueden recibir suficientes nutrientes. Además, la eliminación de los productos del metabolismo tampoco sería posible. De este modo, la medicación contra el dolor de espalda no tendría ningún efecto. En este caso, la terapia vascular física BEMER es muy recomendable.